¡Bienvenida/o!

 

Si has llegado hasta aquí, es porque te has suscrito a nuestra micro-newsletter.

 

Como mi madre me enseñó que es de bien nacidos ser agradecidos y que hay que cumplir, queremos, por un lado, agradecerte la confianza.

 

Y por otro, queremos dejar por escrito qué te vas a encontrar en nuestros emails.

Sin filtros, ni trampa ni cartón.

 

Serán contenidos cocinados con mucho amor que tratarán sobre:

El beneficio que supone, para tu salud y la del planeta, tener en cuenta a las microbiotas del mundo.

Cómo saber cocinar mejora la nutrición, nos hace ahorrar tiempo y es una herramienta que aumenta la alegría de vivir y sentir.

 

Cómo la alimentación puede marcar un cambio real en la mejora de nuestra salud.

 

Empoderarte en salud, marca la diferencia. Otros hábitos de vida muy importantes que mantienen nuestra salud a tope.

Por eso, os acercaremos proyectos, iniciativas, perfiles, libros y noticias que promueven esta visión más holística y cooperativa.

Otra forma de ver y vivir en el mundo.

Y descuida, nuestro estilo no es hacer spam ni darte la brasa.  

Queremos ser honestas contigo, también vamos a usar este canal para ofrecerte nuestros talleres, eventos y cursos.

Entendemos que si te has suscrito es porque te interesa saber qué estamos programando.

Además, esta es nuestra forma de vida, nuestra carrera profesional y por suerte, también es nuestra pasión.

 

Por tu lado, nos encantaría que nos hicieras llegar tus sugerencias, quejas y felicitaciones para poder ir mejorando nuestros contenidos.

Los creamos para ti, con el fin de aportar nuestro granito de arena y crear una red de personas y microbiotas más sanas, felices y con ganas de cambio.

 

Ya sabes que puedes darte de baja cuando quieras, no tienes un compromiso ni contrato de permanencia. Eres libre como el viento y es así como te queremos.

 

Te agradecemos la confianza, esperemos que este sea el principio de una gran amistad con el mundo que vive en ti.

Y si ya has empezado a cultivar esa amistad, aquí estamos para que el ritmo no pare…

 

 

¡Que la fuerza te acompañe!